
Con la llegada del otoño los nuevos colores cambian el paisaje de Lobera y del valle llenándolo de una luz diferente y mágica. La ribera del Onsella y los montes que rodean al pueblo ofrecen un asombroso cuadro de tonos rojizos, ocres y suaves verdes. El espectáculo no puede ser más sugerente. ¿A que esperas para disfrutarlo?














